Declaración de Lusaka sobre integridad del agua

Conclusiones de la Primera Cumbre Africana de Integridad del Agua en Lusaka, Zambia

El agua es un recurso fundamental para el desarrollo sostenible. Es indispensable para posibilitar el crecimiento económico, erradicar la pobreza, asegurar agua, alimentos y energía para una población que aumenta velozmente, y preservar los ecosistemas para las generaciones futuras. En la mayoría de los países, las crisis hídricas no se deben a la escasez de este recurso, sino mayormente a una gobernanza deficiente. La fragmentación de las instituciones impide que haya rendición de cuentas en un sector con altos flujos de fondos de inversión y asistencia, debido a lo cual es particularmente vulnerable a corrupción. La falta de integridad en aspectos relacionados con el agua redunda en altos costos para las sociedades, pérdida de vidas, paralización del crecimiento, talento desperdiciado y recursos degradados. La sostenibilidad no es posible sin integridad.

La magnitud del desafío hídrico en África fue resumida durante el panorama 2012 del Consejo del Agua de los Ministros Africanos (African Ministers’ Council on Water, AMCOW) en los siguientes términos: 344 millones de personas en África dependen de recursos hídricos que no han tenido mejoras. La corrupción desvía fondos por miles de millones del sector del agua, mientras que más de 300 millones de personas en el África subsahariana viven en contextos con escasez de agua, y 115 personas mueren por hora debido a enfermedades vinculadas con falta de salubridad e higiene y contaminación del agua.

En 2000, la Visión Africana del Agua 2025 identificó a la gobernanza y las estructuras institucionales inadecuadas como una de las más graves “amenazas humanas” a la gestión sostenible del agua. La visión instó a que se implementaran cambios fundamentales en políticas, estrategias y estructuras institucionales, a adoptar enfoques de participación y a que hubiera una mayor apertura, transparencia y rendición de cuentas en los procesos de toma de decisiones. La importancia de una gestión adecuada del agua ha sido reconocida en la preparación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), numerosas declaraciones y convenciones internacionales y regionales, y en foros de actores relevantes, como el VI Foro Mundial del Agua, el Foro de Integridad del Agua 2013 y la Iniciativa de la OCDE para la Gobernanza del Agua.

El Órgano de la Gobernabilidad del Agua del PNUD, junto con sus socios PNUD Cap-Net, WaterNet, WIN y SIWI, aplicó el Programa Regional de Desarrollo de Capacidades, de tres años de duración, y ha promovido y desarrollado la integridad del sector del agua en el África subsahariana en el período 2011-2014. A través de lazos de asociación con ECOWAS, EAC-Lake Victoria Basin Commission y SADC, el programa ofreció capacitación a cerca de 500 profesionales del sector del agua. La Primera Cumbre Africana de Integridad del Agua reunió a 90 expertos y actores interesados de 30 países (22 de ellos africanos) para compartir sus experiencias y las enseñanzas extraídas, e identificar desafíos de integridad a medida que avanzamos. A efectos de posibilitar un futuro con seguridad hídrica para todos, la Cumbre considera que:

  • Los actores interesados de las distintas regiones han encabezado con éxito iniciativas para una mayor integridad, a veces enfrentando una fuerte resistencia. Su valerosa actuación ha generado mejoras visibles en beneficio de sus comunidades y las sociedades en general. Los responsables de decisiones en las más altas esferas de gobierno deberían tomar en cuenta sus logros, demostrar un compromiso inequívoco con la promoción de la integridad del agua, apoyar a los embajadores de integridad y asegurar que se formulen y apliquen eficazmente políticas contra la corrupción. Repudiar públicamente a la corrupción no resulta suficiente cuando al mismo tiempo se ignoran, socavan u obstruyen las acciones de implementación y cumplimiento.
  • Sin agua, no puede haber integridad del agua. El agotamiento de los recursos hídricos, el rápido crecimiento de la población y la urbanización, la veloz destrucción de los ecosistemas acuáticos productivos y el cambio climático son factores que podrían superar la capacidad de los sistemas de gestión hídrica. Gestionar y preservar la integridad de los recursos hídricos es una condición indispensable para la integridad en la gestión del agua.
  • Las reformas hídricas que están siendo implementadas en varios países y regiones de África ofrecen una oportunidad única de reforzar la integridad en el sector del agua. La pobreza y la vulnerabilidad a la corrupción están intrínsecamente relacionadas; y la integridad es una condición para una provisión económicamente viable y sostenible del servicio de agua. Por ende, la seguridad hídrica, la erradicación de la pobreza y el crecimiento económico solamente podrán lograrse si las políticas sobre agua están acompañadas por el fomento de la integridad. La integridad debería incorporarse en todas las políticas e instituciones del sector del agua, en la legislación relevante, las reglamentaciones en distintos niveles, en los proyectos y programas de inversión, y en los modelos de negocios aplicados al suministro del servicio de agua. Las organizaciones, incluida la nuestra, deben tomar en consideración la integridad del agua al definir sus políticas, estrategias y planes de acción.
  • La participación de actores interesados debidamente informados y de una sociedad civil sólida son factores que propician el cambio hacia una mayor integridad. La gobernanza del agua debe ser inclusiva, acercar los debates a los actores más débiles y abordar las oportunidades y desafíos que conlleva la inclusión del sector privado. Los datos y la información deben ser de libre acceso, comprensibles y utilizables, y servir de base para la transparencia y la rendición de cuentas. Es necesario formular marcos de resultados e indicadores de integridad para apoyar la toma de decisiones y supervisar los niveles de integridad. Todos los donantes y proveedores de fondos deberán exigir y aplicar estándares básicos de gestión financiera y contabilidad como condición para el financiamiento.
  • La falta de integridad refleja capacidades deficientes en múltiples áreas en todas las regiones de África: carencias en las habilidades y capacidades elementales de las comunidades locales que son necesarias para que puedan participar de manera genuina; carencias en las aptitudes profesionales para que puedan tomar decisiones informadas y asegurar un suministro eficiente de los servicios; y carencias en las habilidades técnicas de profesionales dedicados a integridad que están a cargo de definir los marcos de organización, controlar el cumplimiento de normas y generar la cultura propia de estas organizaciones. Más allá de las capacidades personales, las capacidades institucionales representan un importante obstáculo y menoscaban la posibilidad de que los órganos nacionales y regionales coordinen de manera efectiva sus esfuerzos. Se necesita invertir en desarrollo de capacidades en todos los niveles, incluidas comunidades, responsables de políticas, administradores, profesionales del sector del agua y el sector privado. El impulso generado por el programa de desarrollo de capacidades regionales debería traducirse en un movimiento sostenido y ampliarse a regiones vecinas.
  • Los desafíos de integridad van más allá de la corrupción. La integridad afecta la gobernanza del agua en cuanto a quiénes obtienen cuáles recursos hídricos, cuándo y cómo. La falta de integridad desvirtúa el modo en que se distribuyen los costos y beneficios entre las personas, la sociedad y el medioambiente. También aumenta los costos de transacción, y disuade de realizar inversiones genuinas en infraestructura. Los procedimientos para garantizar la integridad no son gratuitos: comunicar de manera continua sobre derechos y procesos a los actores relevantes será indispensable para asegurar la observancia de normas en grandes proyectos de inversión, al igual que las acciones de monitoreo de infraestructura en tiempo real para identificar problemas. Sin embargo, las inversiones en integridad pueden reportar altos beneficios en términos de mayor rentabilidad, eficiencia, inversión y crecimiento.
  • Los órganos regionales están en una posición ideal para actuar como promotores del cambio, generar conciencia, vincular y armonizar esfuerzos en las distintas regiones, apoyar el desarrollo de capacidades y reforzar la voluntad política en los países miembros. Desempeñan un rol clave de promoción de la integridad del agua en foros internacionales y regionales, como AMCOW, el VII Foro Mundial del Agua y las consultas internacionales sobre la agenda de desarrollo posterior a 2015. Otras acciones de fomento de capacidades deberían incluir además a agencias técnicas regionales y órganos de aplicación, como los bancos de desarrollo regionales, organizaciones de cuencas fluviales transfronterizas y tribunales regionales.

El costo de la inacción sería demasiado elevado. La Cumbre y sus socios instan a los gobiernos, a los órganos regionales y las organizaciones internacionales, al sector empresarial y a la sociedad civil a promover la integridad del agua. El programa regional ha sentado las bases para las capacidades en las distintas regiones; ahora es necesario sostener, preservar e incrementar el impulso iniciado por la primera generación de embajadores africanos para la integridad del agua, y avanzar a partir de esto para garantizar la seguridad del agua para todos.

 

Lusaka, abril de 2014