Mujeres en gestión de comités de agua: Caso del comité de agua de Molle Molle Central

Artículo basado en la experiencia observada de uno de los proyectos de Aguatuya, Bolivia.

Introducción

Los estudios muestran que las mujeres son las más afectadas por la falta de agua y saneamiento. A nivel mundial, 64 % de las mujeres todavía tiene la responsabilidad de proporcionar agua a sus hogares[1].

UNICEF ha destacado que las mujeres y las niñas pasan colectivamente hasta 200 millones de horas al día – más de 22.800 años – recogiendo agua. Además de los enormes costos de oportunidad, esto las pone en riesgo de sufrir abusos sexuales, enfermedades y de no poder ir a la escuela. La falta de acceso al agua y al saneamiento repercute directamente en la vida de las mujeres y las niñas, que por lo general son responsables de recolectar agua y de satisfacer las necesidades de saneamiento, así como de cuidar de los miembros de la familia que pueden estar enfermos debido a los deficientes servicios de agua y saneamiento. Además, la educación de las niñas se ve enormemente afectada por los desafíos de la menstruación.

Bolivia, las mujeres y WASH

En los últimos años, el Gobierno de Bolivia ha realizado grandes esfuerzos para mejorar el acceso al agua potable y especialmente al saneamiento básico. El 28 de julio de 2010, reconoció la resolución de Naciones Unidas (64/292) sobre el derecho humano al agua y al saneamiento, ahora el acceso al agua potable y al saneamiento son derechos humanos esenciales para Bolivia. Paralelamente, se realizaron inversiones en agua y saneamiento con el objetivo de cumplir la “Agenda Patriótica 2025” y el “Plan de Desarrollo Económico y Social 2016 – 2020”. Ambos documentos proporcionan el marco de apoyo para las inversiones en agua y saneamiento a diferentes niveles operativos. Debido a esto, el 88% de la población boliviana tiene acceso a una fuente mejorada de agua y el 46% de la población tiene acceso a instalaciones mejoradas de saneamiento.

Sin embargo, siguen existiendo desigualdades: las mujeres y las niñas en Bolivia son las más afectadas por el acceso deficiente al agua y el saneamiento. Estas desigualdades pueden existir debido a la falta de acceso a los servicios, pero también por la falta de participación de las mujeres en los procesos públicos relacionados con la prestación de servicios, a pesar de ser las principales usuarias de los mismos.

En Bolivia, nacer mujer se considera una desventaja. Como resultado de este prejuicio social, la participación de la mujer en la toma de decisiones políticas es muy baja. Su participación aumenta a nivel local o de barrio porque las mujeres, en términos de normas sociales y culturales, son consideradas responsables de la higiene y la limpieza del hogar. El rol reproductivo en el hogar están designado a la mujer y, por lo tanto, se acepta su participación en este nivel.

Conociendo Aguatuya

Aguatuya tiene más de 15 años de experiencia en la prestación de asistencia técnica para asegurar la sostenibilidad y desarrollar las capacidades de las entidades responsables de prestar servicios de agua y saneamiento a las personas (comunidades, comités, empresas y municipios).  Actualmente, Aguatuya cuenta con un equipo de 20 personas y trabaja en cinco de las nueve ciudades más importantes de Bolivia (Cochabamba, Santa Cruz, La Paz, Tarija y Sucre) con diferentes proyectos, en los que siempre implementa la transversalización de género en roles productivos, reproductivos y político comunitario. Aguatuya nació como el brazo social de Plastiforte (empresa de tuberías), por lo que desde sus inicios el objetivo fue brindar asesoramiento técnico y de gestión, para que la prestación de servicios de agua y saneamiento sea participativa, innovadora y aporte soluciones sostenibles para mejorar la calidad de vida de la población y proteger el medio ambiente.

 

Pozos profundos de Molle Molle

Comités de Agua y Aguatuya

Los comités de agua en Bolivia son asociaciones de ciudadanos que se crearon como respuesta a la falta de provisión de servicios de agua potable por parte del Estado. Adoptan diversas formas de organización (comités, asociaciones, cooperativas) y permiten a los residentes disponer de servicios de agua para uso doméstico a través de sus propias inversiones, por ejemplo, en la perforación de pozos y la implementación de redes de tuberías. Los servicios propios y autogestionados permiten una mayor participación de las mujeres en las decisiones sobre el pago de las tasas, tarifas, el costo de incorporación al sistema e inversiones de ampliación y reposición.

Durante los últimos 15 años, Aguatuya ha brindado apoyo a estos comités de agua con asistencia técnica en el diseño de ingeniería de infraestructura y desarrollo de capacidades para la gestión de servicios, a fin de asegurar que cuenten con una red de distribución de agua eficiente, un pozo de alta calidad, un sistema de gestión a través de medidores domiciliarios, y una tarifa asequible que cubra la operación y el mantenimiento. Los propios usuarios son los propietarios de la infraestructura y los responsables de la gestión del servicio. Aguatuya se asocia con CIDRE[2] para otorgar préstamos sociales destinados a servicios de agua. Juntos, Aguatuya y CIDRE han podido apoyar la implementación de una serie de comités de agua que proporcionan a las familias servicios de agua las 24 horas del día.

Gestión comunitaria del agua: El caso del comité de agua de Molle Molle Central

El comité de agua de Molle Molle Central en Tiquipaya, Cochabamba, está compuesto por un barrio de 300 familias que no tenían servicios de agua. En 2001 comenzaron a trabajar con Aguatuya y CIDRE. Aguatuya brindó asistencia técnica en el diseño de la red de agua potable, que incluye grifos y medidores para cada casa. CIDRE, por su parte, otorgó créditos que permitieron al comité financiar la perforación de sus pozos y la implementación de todo el sistema de agua     

Dos vecinos muestran la placa con el nombre de la OTB Molle Molle

capacitación en el manejo sostenible del sistema. Gracias a la eficiente administración del comité de agua, la comunidad ha podido pagar el crédito de CIDRE cada mes.

Sonia Mendoza, una líder en su comunidad, ha estado a cargo de la administración del sistema de agua de Molle Molle Central durante 18 años. Durante este tiempo, ha implementado un sistema administrativo transparente que informa regularmente a los usuarios sobre la gestión de las finanzas incluyendo gastos, pagos por servicios energéticos y el pago mensual de los costos de financiación. La tarifa mensual de agua que las familias pagan en función de su consumo genera ingresos suficientes para asegurar la sostenibilidad del servicio. Sonia trabaja en coordinación con la junta directiva y a través de la tesorera quien es responsable de revisar y reportar durante la asamblea de miembros.

Como administradora, Sonia es responsable de tratar con los usuarios, cobrar tarifas, facturar a los usuarios, registrar a los usuarios y recibir solicitudes y quejas de los usuarios. También supervisa el trabajo del plomero responsable de la lecturación de los medidores y de las reparaciones, gestiona la contratación de mano de obra en caso de que se necesiten excavaciones.

Sonia ha estado manejando el sistema desde su inicio. Ella cree que el ser mujer aumenta su interacción social y le da una mejor comprensión de las necesidades de la comunidad. Esto genera una ventaja, hace que la comunidad sea más cohesiva, de modo que se puedan hacer más mejoras en el barrio.

Sonia expresa que nunca se ha sentido discriminada por ser mujer. Pero se apresura a mencionar que, aunque ella es la administradora, no la llaman “administradora”, siempre la llaman ‘secretaria’, a pesar de que el presidente aclara repetidamente que “no es la secretaria, es la administradora del agua”. Pero esto no la afecta – es sólo el nombre del puesto, y ella nunca ha sentido que subestiman su capacidad por ser mujer.

 

Sonia Mendoza atendiendo a una usuaria del servicio de agua

El comité de agua ha podido influir en otras actividades importantes en el barrio, como la creación de un club de madres donde se realizan charlas o cursos. Actualmente se está trabajando en la creación de un centro de salud, para atención médica en el barrio.
En el comité de agua, Sonia se asegura de que las mujeres participen más[3], identifiquen problemas, propongan soluciones o aporten ideas. En general, las mujeres participan más y son más activas que los hombres, pero los puestos más altos de la junta, como presidente o vicepresidente, siempre han sido ocupados por hombres.

Carlos Salazar, ex presidente del comité central de Molle Molle, comenta: Muchos comités de agua no consiguen gestionar sus sistemas de distribución y captación de agua. Nuestro éxito se debe a nuestra administradora Sonia Mendoza, quien, con su juventud y capacidad, ha logrado una administración honesta y transparente, la mirada de una mujer en materia de distribución de recursos suele ser más justa y precisa.

Las mujeres como directoras y no como portadoras

Las mujeres tienen un papel importante en la gestión del agua y en asegurar el acceso al agua, así como en la gobernanza general del agua – dados sus conocimientos y experiencia como principales responsables de la toma de decisiones sobre el agua en el hogar. Como ya se ha mencionado – las mujeres son las proveedoras de agua (para cocina, limpieza, higiene, ganado, cosechas y pequeños negocios) y conocen íntimamente sus necesidades de agua y saneamiento. Por lo tanto, tiene sentido que cuenten con los medios para gestionar mejor los recursos y sistemas hídricos – dada la forma en que entienden, valoran y priorizan tan bien los recursos.

Aumentar la inclusión de las mujeres en las estructuras de gobernanza es una política importante y deseable en sí misma, pero la literatura también muestra que un efecto extendido importante es la reducción de la corrupción en la sociedad.

 

Conclusión:

El acceso a agua y saneamiento adecuados empodera a las personas y a las comunidades, ayuda a transformar las relaciones de género y apoya a las mujeres y a las niñas como agentes de cambio[4].

La problemática del acceso al agua en Cochabamba es un problema que se remonta a décadas atrás. La empresa municipal de agua no tiene capacidad para atender a la población debido a diversos problemas, entre ellos la limitada capacidad financiera y técnica. Por lo tanto, los barrios de la ciudad se organizaron para proporcionar sus propios servicios de agua en base a las contribuciones de cada familia, lo que les permitió perforar pozos y construir una red de agua con piletas y medidores domiciliarios (este es el caso típico cochabambino, probablemente existen más de 500 comités de agua en la ciudad).

Aunque en los últimos 10 años el Estado boliviano ha realizado muchas más inversiones en temas de agua y saneamiento, para cumplir con el ODS 6, soluciones de organización y participación ciudadana seguirán siendo necesarias. Y estas organizaciones civiles o comunitarias claramente ofrecen mayores oportunidades para la participación activa de las mujeres en cuestiones de agua y saneamiento, a diferencia de otros contextos.

 

Referencias:

Anand Swamy & Stephen Knack & Young Lee & Omar Azfar, 2000. “Gender and Corruption,” Center for Development Economics 158, Department of Economics, Williams College.

[1] Progresos en materia de agua potable, saneamiento e higiene en los hogares, 2000-2017. Especial atención a las desigualdades. Nueva York: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Organización Mundial de la Salud, 2019.

[2] CIDRE IFD is a non-profit civil association that works to improve the standard of living through the intermediation of financial services in general, with ethics, sustainability and inclusion.

[3] Sonia trabaja todas las mañanas en la oficina y recibe gente. Tiene en cuenta todo lo que se le presenta y lo sugiere a la junta. Dado que las mujeres son las que pagan por los servicios de agua, definido por los roles sociales de género, se asegura de que sus demandas sean enviadas a la junta directiva asegurando su participación indirecta.

[4] https://www.wateraid.org/ca/sites/g/files/jkxoof281/files/WASH_A%20Pathway%20to%20Gender%20Equality%20and%20Empowerment%20EN%20PRINTED.pdf